sábado, 10 de agosto de 2019

115-CAMA DE HOSPITAL

Seguramente todos hemos visto a algún paciente grave en un hospital, y experimentamos una profunda tristeza y compasión por esa persona; pero jamás será lo mismo cuando se trata de un familiar.
Ver en agonía en una cama de hospital a un familiar rompe el alma, oprime el corazón y destruye el razonamiento.
No hay nada que comprender; nada que aceptar; nada puede explicar el colapso emocional de ver la sangre de nuestra sangre luchando por vivir.
No lo evitemos, si sufre, sufrámoslo también; lloremos la amargura y la impotencia; así debe ser.
Porque pase lo que pase; todo pasará.

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