MANIFIESTO REFLEXIOTECA

En las tinieblas de idolatría de la sociedad en que se encontró Josué, no le quedó más remedio que declararse un rebelde rechazando tajantemente a todos los que lo condenaban por ser diferente y mantener su integridad espiritual y la de su casa (Josué 24:15).

La sociedad actual no es diferente y la idolatría moderna ha atestado la mente de las personas con dioses superfluos y degradantes.

La visión de REFLEXIOTECA es que a través de la luz de la práctica de los principios y valores cristianos básicos, la sociedad pueda salir de las tinieblas que la están llevando a la degeneración humana. Nuestro pensamiento se basa en los siguientes teoremas:

1.       La sociedad históricamente lleva una acelerada carrera hacia la desmoralización y desnaturalización haciendo uso de los grandes poderes terrenales. El ofrecimiento que el enemigo espiritual hizo a Jesucristo durante su tentación en el desierto de todos los reinos y la gloria del mundo es la más clara muestra sobre quién es el dueño de los grandes poderes terrenales, por lo que todo lo que estos hagan irá orientado hacia la rebelión del ser humano en contra de su creador y de su naturaleza.

2.       La incipiente ciencia conductual o neurociencia ha llegado a contradecir lo que hasta ahora las ciencias sociales sostenían: que el ser humano tenía un comportamiento racional e individual, llegando a la conclusión que su comportamiento obedece a patrones socialmente preestablecidos, inducidos o contagiados. Sobre esto existe información poco divulgada de prácticas de los grandes capitales, poderes financieros y religiosos sobre la manipulación masificada del pensamiento y la voluntad de las personas, como el consumo compulsivo, alienación cultural, suicidios masivos e inanición política entre otros.

3.       En un tiempo se les llamó rebeldes a los que iban contra los buenos principios y promovían el libertinaje y el desenfreno; hoy en día, en una sociedad ya sin principios, libertina y desenfrenada los rebeldes son los que se niegan a todas las influencias negativas, desnaturalizantes y androideas de la sociedad moderna. Por lo que los verdaderos cristianos son los llamados a ser los “Rebeldes de la Sociedad Moderna”.

4.       Las religiones han causado mucho daño al cristianismo sembrando división, discriminación, confusión, idolatría y hasta odio. Las religiones encasillan, inventarean y se apropian de la voluntad de las personas obligándolos a cumplir interpretaciones internas y hasta caprichosas de la biblia, llegando hasta la descalificación de todos los que no son de su grupo y olvidando totalmente que la práctica general de la vida cristiana es amar al prójimo.

5.       El pecado de la maledicencia es una práctica general en la vida moderna. Casi todas las personas hablan en mal, despotrican y destruyen al prójimo a sus espaldas con el fin egoísta de experimentar superioridad. El verdadero cristiano no habla nada de su prójimo que no sea capaz de decirlo en su presencia.

6.       El cristianismo es un estilo de vida  conforme a la enseñanza y mandato de Jesucristo en las Sagradas Escrituras. Las Sagradas Escrituras es la Palabra de Dios y guía para el ser humano. Los pasajes e historias que puedan parecernos incomprensibles tienen su propio contexto y enseñanza por lo que debemos evitar juicios apresurados que puedan llevarnos a la blasfemia.

7.       El cristianismo es libertad espiritual sin ataduras de ningún tipo, ni rituales, leyes o requisitos esclavizadores. La libertad de los cristianos es la que encuentra placer en las obras que hace para el bienestar espiritual y para la hermandad. Las acciones del cristiano son por gratitud y no por obligación y mucho menos por temor.

8.       El cristiano ha sido llamado a ser luz, diferencia, ejemplo y guía en las tinieblas del mundo con todas sus influencias negativas a través de las modas, cine, radio, televisión, música, comercio y toda forma de inducir comportamientos degenerativos de la naturaleza humana.

9.       Los principios supremos que rigen la vida cristiana son La Devoción, La Familia y el Servicio. Los principios son la base de la formación y estilo de vida de las personas, de manera que en el corto y largo plazo fructificarán en valores.

DEVOCION: Es la práctica constante de comunión espiritual de la criatura con su creador a través de las diferentes formas de expresión como la oración, la lectura de la Palabra de Dios, el altar familiar, la comunión cristiana, el servicio, la meditación, la celebración, el canto y la benevolencia.

LA FAMILIA: Es la formación del ser humano dentro de un núcleo humano básico donde aprenda derechos, responsabilidades y roles correspondientes a cada función como padre, madre, hijos y hermanos, los cuáles fortalecerán el carácter humano en la persona.

EL SERVICIO: Consiste en la utilidad de cada ser humano como miembro de la sociedad. Toda persona debe tener la formación y la capacidad para ser productivo, lograr su independencia y aportar al desarrollo de la sociedad por medio de su productividad; evitando el peligro de convertirse en dependiente o peor aún en un perjuicio para la sociedad.

10.   Los valores supremos de la vida cristiana son el Respeto, la Obediencia y la Disciplina. Los valores vendrán a ser el fruto de la práctica de los principios cristianos. Los valores son indicadores de referencia sobre el bien y el mal.

RESPETO: Es el reconocimiento de que cada persona, cada cosa y cada función tiene su lugar y su identidad propia por lo que no debe ser utilizado para otros fines que no sean para los que fueron concebidos y creados.

OBEDIENCIA: Es el acatamiento a las disposiciones bajos las cuales cualquier persona se encuentra adscrito ya sea de manera natural, formal ó social.

DISCIPLINA: Es el cumplimiento a cabalidad de las responsabilidades propias correspondientes a la función que cualquier persona desempeña en su vida, la familia y en la sociedad a fin de lograr un orden o resultado ideal esperado.

11.   Jesucristo es el centro de la vida de todo cristiano. Todo lo que hace el cristiano en su vida diaria gira en torno a motivos y temas cristianos. El fracaso más grande de los religiosos es pensar que el cristianismo se practica exclusivamente dentro de las cuatro paredes de los templos. Esta gente le sirve a Dios dentro de los templos y al enemigo afuera. Esta gente le canta a Dios dentro de los templos y a cualquier cosa afuera. Estas personas dejan su devoción en las puertas de los templos y van en pos de dioses terrenales por el mundo, mostrando así una de las más sutiles y mordaces modalidades de idolatría moderna. Las personas bipolares o que no pueden mantener a Jesucristo como centro de sus vidas cotidianas son la peor y más peligrosa farsa de religiosos.

San Salvador, 4 de septiembre de 2014

DERECHOS RESERVADOS © 2009-2017 REFLEXIOTECA | EL SALVADOR | comentarios@reflexioteca.com