octubre 01, 2016

DAÑAR A UN NIÑO ES MORIR

Hacerle daño a un niño es imperdonable para Dios; tanto así que equivale a la muerte.
El significado de: a cualquiera que haga daño a uno de estos pequeños mejor le fuera amarrarse una piedra de molino y tirarse al fondo del mar (Mt.18:6), tiene serias implicaciones.
Primero: hacerle daño a un niño es mucho más grave que suicidarse.
Segundo: si el suicidio de por sí no tiene perdón, porque Dios es el único que puede dar y quitar la vida (1Sam.2:6;2Rey.5:7;Ecl.5:18;8:15;); entonces, hacerle daño a un niño es el peor pecado de muerte que un ser humano puede cometer.

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