septiembre 16, 2015

228-PORQUE NACEN MAS NIÑAS

I
Nacen más niñas que niños como una respuesta de auto equilibrio de la misma naturaleza para eliminar de alguna manera lo que le causa más perjuicio.
Estudios confirman que ante crisis, guerras o violencia (creada generalmente por hombres) la naturaleza reacciona produciendo menos hombres.
Por ejemplo, en nuestro país, uno de los más violentos del mundo, según estimaciones de la DIGESTYC en 2015 la población masculina crecerá 2% y la femenina 4%.
Los hombres desde bebés van manifestando ese comportamiento de travesura e inquietud desbordante al grado que se ha generalizado la idea de que los varoncitos son más “tremendos”.

II
Responder a las siguientes preguntas “hombres” o “mujeres” nos explicará las fuertes razones que tiene la naturaleza.
Desde niños,
¿Quiénes son los que destruyen sus juguetes?
¿De quiénes son los padres que llaman en los colegios por indisciplina?
¿Quiénes se divierten con juegos más violentos?
Y ya como adultos,
¿Quiénes son los peores explotadores dueños de los medios de producción?
¿Quiénes son los magnates dueños de la perversa influencia mediática en el mundo?
¿Quiénes son los que inventaron la bomba atómica?
¿Quiénes han realizado los peores holocaustos y matanzas en la historia?
¿Quiénes son los peores políticos y funcionarios corruptos?

III
¿Quiénes son los falsos profetas, apóstatas y mercaderes de la fe?
¿Quiénes son los violadores, pedófilos y tratantes de personas?
¿Quiénes son los gatilleros y asesinos?
¿Quiénes son los peores criminales en las sociedades?
¿Quiénes son los capos de la droga?
¿Quiénes son los verdugos de la violencia intrafamiliar?
¿Quién abandona a sus crías irresponsablemente?
¿Quiénes son los que suscriben a sitios pornográficos y de infidelidades?
¿Quiénes son los personajes más siniestros de las películas?
Patéticamente, ¿En un gallinero, quienes son los que arman los pleitos?
Y en general, ¿Quiénes son los que tienen este mundo tan arruinado y caótico?

IV
Según el doctor Gerald Hüther, biólogo y neurocientífico alemán, todo es cuestión de diseño genético.
Sostiene que el hombre es el sexo débil ya que solamente posee un cromosoma X; eso hace que la mujer tenga una “fortaleza” (coraza, templanza, firmeza) que el hombre no tiene. Esa debilidad lo hace querer tomar de afuera lo que no tiene en su interior; de ahí provienen sus ansias de poder.
Explica que los hombres más poderosos son los más débiles. El primer hombre moderno, el primer hombre fuerte, fue Jesucristo, porque no se dedicó a apropiarse cosas de afuera, sino a dar.

V
Según esta apreciación, todas las manifestaciones machistas y de superioridad masculina en realidad representan los vicios de su debilidad. El hombre al ser más débil que la mujer también lo hace más imperfecto.
Esto tiene delicadas implicaciones ya que lo hace susceptible a inestabilidad y desequilibrios de personalidad; al abuso y a la obstinación.
Por eso es que un solo hombre “malformado” puede llegar a destruir ciudades enteras.
En otras palabras, es mucho más probable que un varoncito mal criado y malformado se convierta en una ruina para la humanidad y causarle mucho perjuicio a la naturaleza y la vida.

VI
Por su debilidad el varoncito requiere de una crianza, educación y formación diferente que las niñas, donde la disciplina y la estimulación son determinantes.
Los padres de varoncitos tienen una gran responsabilidad, porque de ellos depende que este mundo siga caótico.
Todo redunda entonces en la importancia de la institución de la familia y en el correcto funcionamiento de cada uno de los roles que corresponden a sus miembros, para formar ciudadanos y humanos ideales.
Canalizar esa inquietud manifiesta desde niños que representa su potencial innato para contribuir a construir el idealismo que se encuentra en la misma naturaleza humana.

VII
El hogar es la base de la sociedad lo que implica una interdependencia vital entre las funciones masculina y femenina.
La esencia femenina es delicadeza y estabilidad por eso su función es eminentemente hogareña; y su crianza afable y plácida.
La esencia masculina es fuerza y trabajo por eso su función es eminentemente rectora y social; y su crianza exigente y gratificante.
El mundo ideal son mujeres y hombres buenos.
Los malos hombres tienen un alto potencial destructivo en el mundo; por eso criar varoncitos es cómo manejar dinamita. Deben seguirse las instrucciones precisas para no hacer estallar la sociedad.

VIII
Entonces, no se trata de restringir o cohibir esa aparente hiperactividad de los varoncitos; sino al contrario, estimular y orientar ese instinto hacia el conocimiento, respeto y construcción de los principios y valores que moldean ciudadanos ideales.
Malos ciudadanos hacen malas sociedades; y los buenos ciudadanos se forman desde la niñez.
Es difícil salir de un círculo pernicioso donde los malos padres de hoy están formando malos ciudadanos para mañana y por eso la sociedad generacionalmente se va volviendo cada vez más perversa.
Es importante que los pocos que aún creemos en el idealismo sembremos esperanza en las futuras generaciones.
 
IX
En el listado de los 130 delincuentes más buscados en nuestro país solo se encuentra una mujer.
Los diez fugitivos más buscados por el FBI son hombres.
El 92% de los más buscados por la interpol son hombres.
Estos datos ratifican la teoría sobre el alto potencial destructivo del hombre respecto a la mujer, lo que implica que su crianza requiere mayor compromiso. Cualquier malacrianza representa una virtual amenaza para la sociedad.
Si pudiéramos regresar en el tiempo y ver a todos los delincuentes de hoy cuando fueron párvulos seguramente nos enternecerían.
¿Qué falló?, simple: fueron malcriados en familias disfuncionales.

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