marzo 12, 2013

146- LEYES MAS DURAS

La trascendencia social que tuvo el atropellamiento de una mujer fríamente y a propósito por un conductor de un autobús llegó hasta el seno de la asamblea legislativa y del mismo presidente del país, a tal grado que casi al unísono se pidió aumentar el costo de las esquelas.
Pensando por ejemplo suspender la licencia hasta por cinco años a los conductores que se sorprendan en estado de ebriedad, y si son del transporte colectivo hasta por diez años; así como incrementar el costo de las multas hasta en más del 100%.
Uno de los diputados justificaba esta iniciativa diciendo: “creemos que las leyes deben ser más rigorosas”; y otro diputado dijo: “hay que ponerle un freno a esto… seriamente modificar y endurecer las sanciones para estas personas”.
Y ahora nos vamos a la triste realidad. En un verdadero estado de derecho, las leyes más sencillas tienen verdaderos efectos disuasivos y correctores de la conducta.
En nuestra realidad es común encontrar conductores con deudas milenarias de esquelas y hasta conduciendo sin licencia, en contrasentido, atravesándose las dobles líneas amarillas, haciendo cruces indebidos, multitud de vehículos sin luces; transporte público con las puertas abiertas, haciendo paradas no autorizadas y tanto más consentidos por la impunidad. En las calles es común escuchar a la gente decir, las leyes no se cumplen.
Aumentar los montos harán conductores con mayores deudas; y suspender las licencias provocará siniestramente más conductores sin licencia.
Acudir a las autoridades ante una colisión de tránsito es casi infructuoso, son meses de citatorios y burocracia que al final para la gente trabajadora le sale más caro pedir tanto permiso y hasta con riesgo de perder el empleo.
El mensaje es sencillo: el pueblo no quiere ya más leyes; sino que se cumplan rigurosamente y sin distingos las que ya tenemos; solo entonces podremos ver si necesitan ajustes. Reiterando, el pueblo no quiere más leyes, sino QUE SE CUMPLAN.

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