junio 04, 2012

103- NO ES LA PROFESION MAS ANTIGUA DEL MUNDO

Es una verdadera pena que hasta en los círculos más importantes, formales e intelectuales se utilice el término “la profesión más antigua del mundo” para referirse a la prostitución.
Quienes la utilizan solo tienen dos posibles razones: justificar la práctica o simplemente ignorancia.

Es importante distinguir la diferencia entre los términos profesión y oficio.
Existen extensos estudios sobre los origines de las actividades profesionales, llegando muchos a épocas bíblicas, la antigua china y hasta los que equiparan el surgimiento de su concepción actual con la revolución industrial en el siglo XVIII.
Los principales teóricos económicos distinguían las ocupaciones (oficios), referidas a trabajos comunes que requerían ciertas habilidades manuales, de las profesiones, que implicaban la realización de operaciones intelectuales que requerían credibilidad y reputación en la sociedad, por lo que se adquirían a través de la ciencia y de la instrucción.
Nótese entonces que la diferencia esencial radica en la preponderancia relativa del esfuerzo físico y mental.
Es lógico que los oficios requieran algún conocimiento básico sobre como realizar la tarea física; pero la profesión requiere una preparación metódica y amplia que implica una acreditación universitaria para garantizar de alguna manera su licenciamiento en la ejecución de dicha actividad.

Por eso, cuando nos preguntan por nuestra profesión u oficio, nos están preguntando: ¿Qué has aprendido a hacer? ó ¿Para qué has estudiado?. Y de ahí que respondemos: carpintero ó profesor. Incluso, no sería raro encontrarnos con un carpintero y profesor a la vez.
Esto, debido a que a muchos se nos fue inculcado por nuestros padres aprender un oficio y seguir estudiando, en parte por las condiciones precarias de nuestros países donde no se garantiza la educación superior; por eso es común que muchos aprendan un oficio para costearse sus estudios universitarios.

Volviendo entonces a nuestro tema de origen, la tal mal llamada “profesión más antigua del mundo”, en realidad a duras penas podría llegar si acaso a nivel de oficio atropellando todas las consideraciones morales y de respeto a la misma dignidad femenina.
Y no le busquemos símiles o hilos en la historia, porque acaso la primera necesidad que el hombre tuvo fue la de comer; por eso tanto en la débil teoría evolucionista como en la creacionista se ve al hombre cultivando, antes que cualquier otra cosa (la historia de Abel y Caín, los primeros hombres).
Además, para poder pagar por servicios sexuales tiene que haber necesariamente una previa actividad económica.
Así que ya no tenemos excusa para volver a utilizar tan maliciosa oracioncita.

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