febrero 26, 2012

97- POSESION ANDROIDEA

Cuando las profecías hablaban de que en el futuro el ser humano sería apoderado por las máquinas, muchos imaginaron que se trataba de robótica y que la tecnología sería capaz de reemplazar e injertar inteligencia humana en androides.
Eso era lo más simple de pensar y lo que todavía al mundo entero se le está obligando a creer por medio de la poderosa influencia mediática; así la gente aún ve distante el tiempo en que un muñeco metálico camine a la par suya.
Pero la triste realidad es que el humano ya ha sido poseído por la máquina.
No es posible ver a una persona sin su teléfono “inteligente” en su mano, cintura o bolso.
Y es triste porque la masificación de la tecnología tiene su propia orientación: cauterizar y manejar el pensamiento popular.
Por eso no es ninguna casualidad que el sistema operativo de la mayoría de los smartphone en el mundo se llame androide, porque precisamente en eso pretenden convertir al mundo.
Es increíble la cantidad de tiempo improductivo desperdiciado en el chat, en detrimento tanto de la micro como de la macroeconomía, y ya no se diga de la misma persona hundida en el ocio. O la línea musical con pírrico y hasta degradante contenido que las grandes productoras obligan al gusto masivo. O la inevitable temática de violencia que la industria cinematográfica promueve.
Así los objetivos de manipulación humana están claros:
La tecnología de las comunicaciones: nada de unir, informar o masificar el conocimiento; sino hacerlos perder el tiempo y neutralizar el pensamiento.
La música masiva: acercar al ser humano lo más posible al instinto animal donde su único placer apunte hacia las pasiones carnales y se aleje diametralmente del crecimiento espiritual.
La cinematografía violenta: aparte de instruir en técnicas de maldad e ilícitos, generar en la población un sentimiento masivo de desconfianza y temor permanente orientado hacia el punto fulminante de la autodestrucción fratricida.
La única esperanza para detener este caos es volver a lo elemental: visitar y conversar con quienes apreciamos, cantar poemas con el alma a la vida y crear nuestras propias películas de felicidad; cerrando el cofre de nuestro pensamiento a toda influencia viciosa del medio.
Enfatizando: toda influencia viciosa del medio.

DERECHOS RESERVADOS © 2009-2018 REFLEXIOTECA | EL SALVADOR | comentarios@reflexioteca.com