marzo 06, 2011

50- UN MOMENTO

El diario transitar por la vida puede traer consigo continuos desaires.
El medio que nos circunda se encuentra atestado de negatividades y malas vibras.
Y ver, ver, solamente mirar sin observar puede ser insospechadamente decepcionante.
Esa es la razón por la que la sociedad ha caído en un círculo enfermizo de decadencia.

El tiempo que se nos ha asignado para pasar por este mundo es fugaz y de nosotros depende el grado de aprovechamiento que podamos conseguir.
Por eso todo el tiempo que dedicamos a lamentarnos y conmiserarnos de las cosas que pasan en la sociedad y a nosotros mismos, se convierte en tiempo perdido, recurso desperdiciado, retazos de vida aventados.

Lo mejor que podemos hacer para nuestro propio bien y el de todos cuantos nos rodean es aportar con suspiros de optimismo, soluciones, ideas, buenas acciones y aportes conforme a nuestro alcance; es decir, buenas vibras.
Debemos hacer nuestro mejor esfuerzo para convertirnos en personas que irradiemos positivismo.

Es que solo tenemos dos alternativas, esta y la otra que es envolvernos en la mediocridad, lo cual nadie lo quiere pero muchos lo propician, fomentan y viven por simple falta de iniciativa.
Hoy es el mejor momento para comenzar en la senda del optimismo, mañana o más tarde ya habremos perdido más tiempo valioso que nunca recuperaremos...
Claro que no es fácil, por eso es necesario contar con una inspiración profunda de fe y confianza la cual solamente se puede encontrar en el respaldo de nuestro creador, el Ser Supremo.

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