diciembre 15, 2010

36- LOS WIKISECRETOS

Aunque el prefijo wiki proviene del hawaino “wikiwiki” que significa “rápido”, actualmente es sinónimo de libre o público, siendo uno de los mayores difusores de esta interpretación la popular wikipedia con su sugerente lema “la enciclopedia libre”; pero ha recibido un nuevo impulso esta línea de uso con el reciente boom de los inusitados y controvertidos documentos filtrados por wikileaks.

La confidencialidad, la privacidad y el derecho a la intimidad son conceptos seriamente enfrentados y en conflicto ante la cada vez más agresiva e impetuosa libertad de prensa.
Es necesario reconocer y establecer que existe un marcado cisma entre la libertad de pensamiento y expresión implícita como un legítimo derecho humano, y la libertad de prensa como el ejercicio de una profesión.
La diferencia esencial es que la libertad de pensamiento y expresión apela a la opinión, al criterio propio y a la forma de pensar de cada persona; mientras que la libertad de prensa se fundamenta en dar a conocer información de terceros; y es ahí, donde precisamente descansa lo delicado del asunto.

Desafortunadamente el ser humano es propenso a desembocar hacia los extremos y eso es lo que lo hace tan imperfecto.
Porque una cosa es divulgar e informar sobre hechos o acontecimientos y otra cosa es hurgar información clasificada o confidencial; una cosa es investigar y fundamentar con pruebas hechos ilícitos institucionales o personales y otra cosa es filtrar información cotidiana y protocolar de carácter confidencial.
No en vano el ya popular adagio “la información es poder” y como tal surge la posibilidad de utilizar el poder tanto para fines benéficos como maléficos.
Aunque cuestionable, estas situaciones se llegan a convertir en pretextos y razones para que gobiernos enfilen sus baterías legalistas en contra de la genuina libertad de prensa, llevándose de paso la libertad de pensamiento y expresión.

El meollo de todo el asunto está entonces en la actitud; y en ese sentido una sana actitud no nos llevará a querer conocer más de lo que debemos conocer.
Al final de cuentas, todos manejamos y tenemos derecho a manejar en alguna medida información confidencial que en ningún caso nos cayera en gracias que nos la divulgaran; pues entonces mucho más lógico y normal es que empresas, instituciones y gobiernos a cual más poderosos manejen su propia información secreta.

Además, la reciente filtración masiva de documentos ó cables confidenciales entre países simplemente muestra situaciones que a decir verdad, todo mundo ya sabía en virtud de la suprema sabiduría popular. Es increíble que alguien no supiera o sospechara sobre estos hechos exhibidos.
Otra cosa es que nos hubieran revelado información sobre fabricación clandestina de armas de destrucción masiva; sobre planes de guerra o de invasión; sobre conspiraciones; sobre prácticas depredadoras del medio ambiente; es decir, planes realmente ocultos que amenazaran la paz y existencia humana.
Así que dejémonos de alarmismos porque “el secreto menos secreto de todos los secretos es que todos tenemos secretos”.

DERECHOS RESERVADOS © 2009-2018 REFLEXIOTECA | EL SALVADOR | comentarios@reflexioteca.com