octubre 25, 2010

29- MUCHACHOS O ADULTOS LIBERTINOS

Ah muchachos estos, qué escandalada la que hicieron con eso de la fiesta de fin de año que supuestamente estaba desembocando en libertinaje. Sí, nos referimos a los medios de comunicación.
Llenaron noticieros completos con la sobredimensión de un problema que no tiene nada de singular. Seguramente habrá muchas otras fiestas similares o peores.
Y mientras escribíamos esto, precisamente aparece otro par de noticias de supuesta ingesta de bebidas alcohólicas por parte de estudiantes y menores. Así, no cabe duda que pudieron darse muchas otras que simplemente no salieron a la luz.
Pero, qué más podríamos esperar con la clase de influencias y orientación que les estamos dando a nuestros jóvenes desde los tres flancos directrices: la familia, la escuela y el medio.
Pero más asusta la influencia de los medios. Atravesar con el control remoto la secuencia de canales locales es atentatorio; es como sortear un campo escabroso y minado con toda clase de peligros y ponzoñas a la salud mental.
Lo peor es que cualquier insinuación a evaluar y mesurar sus contenidos es connotado como un atentado contra la libertad de prensa. Convirtiéndose esta en un libertino hervidero incontrolado de toda clase imaginable de malas influencias a la salud mental de los menores.
Va uno, vemos mujeres “cacheteándose” por algún mal hombre que las engaña a ambas;
Va otro, todo un cursillo sobre narcotráfico y otras hierbas que solo les falta ofrecer por correo el respectivo diploma;
Va otro, un programa de casos más bien abiertos con contenido explícito en plena hora familiar;
Va uno más y todo esto solo como muestra, toda una radiografía de maldad del bajo mundo: un matón que es el héroe dando cátedra de técnicas de tortura por una supuesta noble labor: rescatar a una víctima secuestrada; al final vence a los malos y gana. Pero de toda esta ruindad solo quedan dos verdades reales: lo que el bueno se vuelve héroe y gana es pura ilusión; pero las instrucciones, técnicas y operativos de maldad esas sí son aprendidas y reproducidas por los delincuentes.
Y es que no hay transmisión de un tan solo programa o película que fomente las sanas y buenas costumbres entre las personas. Afortunadamente en nuestra adolescencia, y durante los días de semana, un canal local quizá por no tener mucho que pasar transmitía de vez en cuando algunas películas añejas pero que realmente aportaban algo bueno al carácter humano y a la persona, así como verdadero gusto artístico.
Pero ahora, ¿Qué estamos enseñando, sembrando y fomentando es nuestra niñez y juventud que los puedan convertir en personas nobles y de buen comportamiento?.
Vemos que las instituciones cada vez se vuelven menos competitivas en estos campos, y el fomento de la libertad y la independencia está empujando a las nuevas generaciones a un mundo sin límites, sin leyes, sin reglas, sin prohibiciones, lo cual para lo único que les sirve es para desviarse hacia cualquier barranca de ilícitos.
Hoy más que nunca se vuelve fundamental y determinante la influencia mentora de los padres de familia. No debemos dejar ni la más mínima oportunidad al medio de influenciar a nuestros hijos. Seamos nosotros los forjadores del carácter de la sociedad que deseamos ver en el mañana.
Así que, ¿Quiénes son los libertinos?, ¿Los muchachos o los adultos con sus malas influencias?.

DERECHOS RESERVADOS © 2009-2018 REFLEXIOTECA | EL SALVADOR | comentarios@reflexioteca.com