junio 10, 2010

16 CONFIANDO EN TI

Cuando la pestilencia de la noche
Conspiró para entenebrecerme;
Tu luz de provisión hizo derroche,
Tus promesas lograron fortalecerme.

Mientras el hombre malo maquinaba,
Tu mano sobre mí se extendía;
Tu justa provisión me alejaba
Haciéndome brillar un nuevo día.

Conté las horas dentro de mi angustia
Y se descontrolaban mis carnes;
Miraba que el maligno se reía
Y con nada lograba consolarme.

Pero me así de tu mano fuertemente
Y en tu Espíritu  me reconforté;
Vi tu obra oportuna y potente
Y a tu poder mi vida te confié.

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